Hace unas semanas un lector de la página de Facebook de Blog Disidente me pidió que dedicara un post al tema de las enfermedades de tiroides. Y es que estas se han convertido en un problema bastante común hoy en día. Resulta que Sean Croxton, de Underground Wellness, realizó el 18 de agosto de 2010 una entrevista muy interesante con el doctor Datis Kharrazian, autor del aclamado “Por Qué Tengo Todavía Síntomas de Tiroides Si Mis Análisis Son Normales”. No te pierdas al doctor Kharrazian explicando qué es el tiroides, cuáles son los problemas más habituales relacionados con esta glándula, y qué análisis debes pedir a tu médico si quieres averiguar si el origen de tus problemas podría ser una enfermedad autoinmune conocida como la enfermedad de Hashimoto.

El doctor Kharrazian insiste, no es suficiente con tomar un suplemento de hormona tiroidea, sino que lo más importante es averiguar el origen de la enfermedad, y si este es de tipo autoinmunitario, tomar cartas en el asunto. Quizás después de escuchar la palabra autoinmunitario alguno de vosotros ya se esté temiendo lo que viene ahora, sobre todo si leísteis la entrevista con el doctor O’Bryan de hace unas semanas. Sí amiguitos, el gluten vuelve a la carga…

Esta entrevista ha sido traducida y publicada con permiso de Sean Croxton, de Underground Wellness.

Sean Croxton: Hey tíos, ¡qué pasa! Esta noche estoy súper emocionado con el programa. Me habéis oído decir esto antes, siento que estoy más que preparado, porque he leído este libro dos veces. Este libro es genial. Creo que es seguro el mejor libro que he leído en todo el año. Se llama “Why Do I Still Have Thyroid Symptoms When My Lab Tests Are Normal” [N. del T. Por Qué Tengo Todavía Síntomas de Tiroides Si Mis Análisis Son Normales], por el doctor Datis Kharrazian. Este show va a ser alucinante. El tiroides es algo sobre lo que se habla mucho con clientes y con la gente en general. Ya sabes, siempre tienen frío, tienen todos esos síntomas de hipotiroidismo, pero no les ofrecen una solución. O van al médico, y el médico les dice, “eres totalmente normal”. Así que no les queda otra opción que pasar frío, ganar peso, deprimirse, y tener todos esos problemas, no tiene ninguna gracia. Así que el programa de hoy va ser de gran ayuda para mucha gente. A lo mejor queréis pasarle el link a un amigo, o a vuestra madre, o padre, o abuela, o lo que sea.

Veamos, ¿qué más tenía que decir? Tengo un montón de preguntas de facebook, probablemente podría hacer el programa entero solo con preguntas de facebook. Hay un montón de ellas, muchas gracias por ponerlas en la página de facebook de Underground Wellness Radio. Nuestro invitado es el doctor Kharrazian, conocido como el doctor K. Podéis averiguar más sobre él en www.drknews.com. Doctor K, si estás ahí, pulsa el número uno para que lo sepa y pueda conectarte.

Voy a daros su currículum, que es casi tan largo como su libro. Este hombre es increíblemente espabilado, así que dejad que pase un par de minutos con esto. El doctor Kharrazian obtuvo una licenciatura en Ciencias por la Universidad del Estado de Nueva York con honores, y un Doctorado en Quiropráctica cum laude por la Universidad de Ciencias de la Salud del Sur de California, donde fue galardonado con el premio Mindlin Honors at Entrance, el Dean’s List y el premio Delta Sigma por la excelencia académica. Es muy inteligente. También obtuvo un Máster en Ciencias de la Nutrición Humana por la Universidad de Bridgeport y un Máster en Ciencias Neurológicas por el Instituto Carrick de Estudios Graduados. Le fue otorgado un doctorado en Ciencias de la Salud por la Universidad Nova del Sureste por su trabajo doctoral en nutrición y neuroinmunología. Es miembro del American College de Nutrición, del Instituto de Medicina Funcional, del Consejo de Nutrición, y de la Sociedad Endocrina. Es Diplomado del Comité Certificador de Especialistas en Nutrición, del Comité Clínico Americano de Nutrición, y de… en fin, es súper mega listo. Y está hoy en mi programa, estoy como loco. Doctor K, bienvenido al programa.

Dr. Datis Kharrazian: Gracias por invitarme.

Sean Croxton: Muchísimas gracias por venir al programa. Tu currículum es impresionante. Estoy empezando a sentirme un poco incompetente. He estado oyendo muchas cosas sobre ti, oigo tu nombre todo el rato. Especialmente con las clases de Apex Energetics y todo eso. Me gustaría que nos contaras cómo ha sido tu historia, siempre empiezo así el programa. ¿Cómo te convertiste en el doctor K?

Dr. Datis Kharrazian: Esa es una pregunta muy profunda. Básicamente tuve una lesión de espalda cuando estaba en el instituto, y fui a ver a un quiropráctico, que me ayudó mucho. Así que decidí que eso era lo que quería hacer. Por eso me propuse aprender a ajustar espaldas y lesiones deportivas. Y después cuando empecé a trabajar como quiropráctico tuve muchos pacientes que acabaron siendo amigos, y sencillamente no se encontraban bien, y no tenían a donde ir. Así que empecé a interesarme más por la nutrición y la medicina natural y los análisis de laboratorio. Ellos estaban desesperados y yo estaba dispuesto a investigar qué es lo que estaba pasando con su salud. Y desde ahí evolucionó todo. Sencillamente yo atiendo a un grupo de la población que no está siendo atendido con los métodos farmacológicos.

Sean Croxton: Me encanta, eso es lo que me gusta de tu libro, que no está orientado a los fármacos. Es muy alternativo y también muy efectivo, tal y cómo indican algunas historias que has incluido. Y también por lo que he oído sobre ti. Hoy vamos a hablar sobre el tiroides. ¿Cómo de comunes son los problemas de tiroides?

Dr. Datis Kharrazian: Los problemas de tiroides son muy comunes. La enfermedad autoinmune más común de este país es la enfermedad tiroidea autoinmune. La levotiroxina, que es un medicamento sintético de T4, es el cuarto medicamento más recetado del país. Se han publicado artículos recientemente que muestran que aproximadamente un 8% de la población de Estados Unidos tiene anticuerpos contra el tiroides, mientras que otros estudios muestran que esas personas acabarán sufriendo en algún momento de un fallo tiroideo. Así que probablemente sea uno de los problemas de salud más comunes a los que los profesionales de la salud y el público se tienen que enfrentar. Y desgraciadamente la forma en la que nos aproximamos al problema actualmente consiste sencillamente en recetar hormona tiroidea, y asumir que con eso todo está arreglado, que es suficiente con bajar el valor de TSH. Pero ignoramos que el problema de estas personas es mucho más complejo.

Sean Croxton: Para aquellos oyentes que no lo sepan, ¿podrías decirnos qué es exactamente el tiroides, y por qué es importante?

Dr. Datis Kharrazian: La glándula tiroidea es clave porque produce hormonas tiroideas, conocidas como T3 y T4. Estas hormonas tiroideas están involucradas en el metabolismo, es decir, en la activación de la energía celular. Todos y cada uno de los tejidos del cuerpo tiene receptores celulares de hormonas tiroideas. Así que cuando alguien tiene una deficiencia en hormonas tiroideas, o cuando su tiroides no funciona correctamente, puede sufrir desde depresión hasta problemas de concentración, pasando por incapacidad para perder peso, dificultades para trabajar o conducir, enfermedades crónicas, e inflamación. Básicamente todos y cada uno de los tejidos del cuerpo tienen receptores celulares para estas hormonas, y cuando la glándula falla, hay una larga lista de posibles consecuencias.

Sean Croxton: Estamos hablando de algunos de los síntomas más habituales. Un paciente podría ir al médico para que le miraran el tiroides. ¿Cuál es el marcador más habitual que utilizan los médicos?

Dr. Datis Kharrazian: Actualmente, si una persona acude al sistema médico convencional para que le revisen el tiroides, el marcador que van a analizar es la tirotropina o TSH [N. del T. Siglas del inglés, Thyroid Stimulating Hormone, Hormona Estimulante del Tiroides]. Si los niveles de TSH están elevados, entonces se considera que la persona tiene hipotiroidismo. Ahora bien, lo que no hacen es analizar los anticuerpos contra el tiroides, que es lo que confirma si se padece de la enfermedad de Hashimoto, que es un mecanismo autoinmunitario del tiroides. Y la razón por la que no lo hacen es que esto no cambia tu tratamiento. Pero de este modo los pacientes no saben que lo que tienen es una enfermedad autoinmune, lo cual es muy desafortunado.

Sabemos que el tiroides puede funcionar mal debido al hipotiroidismo, que ocurre cuando el tiroides está siendo destruido, digamos que por una respuesta autoinmune. Pero también sabemos que existen secuencias metabólicas denominadas secuencias de enfermedad no relacionadas con el tiroides, o NTIs [N. del T. De las siglas en inglés de Non-Thyroid Illness]. Estas disfunciones son disfunciones del metabolismo del tiroides que no se deben a problemas en la glándula tiroides propiamente dicha. Por ejemplo, una persona puede ser incapaz de convertir sus hormonas tiroideas en un estado activo, la conversión de T4 a T3. Puede que tenga dificultades debido a una resistencia en los receptores de la glándula, o puede que tenga dificultades con el transporte de proteínas.

Existen muchos mecanismos fisiológicos que pueden tener esas consecuencias, como el estrés o una función hormonal anormal. También hay medicamentos que lo pueden provocar. Por eso uno de los problemas que tenemos ahora es que cuando una persona entra en la consulta del médico convencional, se le mide solamente el nivel de TSH, pero no se llegan a identificar los desequilibrios que la fisiología del tiroides pueda tener. Y encima no se les miden los anticuerpos, así que no tienen conocimiento de que sufren una enfermedad autoinmune, no tienen una visión general del problema.

Sean Croxton: Cuando una persona se mide el TSH, el rango es enorme, no me acuerdo cuál es, pero es muy grande. ¿Por qué hay una desconexión entre los rangos patológicos y los rangos funcionales?

Dr. Datis Kharrazian: Yo creo que una de las cosas que la gente tiene que entender es que los rangos de los análisis no han sido establecidos para hacer una diagnóstico. Los rangos, como por ejemplo el del TSH, se hacen utilizando un análisis estadístico de una curva gaussiana obtenida sobre una población en un periodo de tiempo determinado.

Además, si miraras el rango de TSH que se considera hipotiroidismo según distintos grupos médicos convencionales verías que no existe un acuerdo. El rango de TSH determinado por la Sociedad Endocrina [N. del T. Endocrine Society], comparado con el rango de TSH de la Academia Americana de Médicos de Familia [N. del T. American Academy of Family Physicians], o con el de la Asociación Americana del Tiroides [N. del T. American Thyroid Association], todos son diferentes. No existe un único número a partir del cuál el TSH se considere indicativo de hipotiroidismo dentro de la comunidad médica. Y lo mismo pasa con los laboratorios, cada uno tiene un rango.

A veces la gente tiene la impresión de que los rangos proporcionados por el laboratorio son perfectos y que han sido bien determinados. Pero la verdad es que no son perfectos. Solamente se ha hecho un análisis durante un tiempo determinado. Lo que llevamos viendo en los últimos diez años es que el rango de TSH se está haciendo cada vez más y más pequeño. Solían decir que un TSH de 5,5 correspondía a hipotiroidismo, ahora ese límite está bajando a 5, a 4 o a 3. Así que existe cierta controversia sobre cuál debería ser el límite. Y desgraciadamente muchos médicos se fijan solo en los rangos del laboratorio, sin entender que hay muchos estudios y que los rangos de TSH correspondientes al hipotiroidismo pueden ser diferentes a los proporcionados por el laboratorio. Mucha gente no está siendo diagnosticada debido al rango de TSH tan extremo que utilizan algunos laboratorios.

Sean Croxton: Estoy seguro de que hay personas en la audiencia que tienen los resultados de los análisis de TSH delante. En tu opinión, ¿cuál sería un rango funcional?

Dr. Datis Kharrazian: El rango que nosotros utilizamos lo obtuvimos de la Sociedad Endocrina, de una conferencia sobre el tiroides. En ella se estableció que un TSH por encima de 3,0 es una indicación de hipotiroidismo. La mayoría de la gente no pone en duda que un valor de TSH por encima de 5,5 es seguro una indicación de hipotiroidismo. Nosotros utilizamos un rango más estrecho, un rango funcional. Pero la mayoría de los laboratorios ponen el límite más allá de 3,0.

Sean Croxton: Antes hablabas de Hashimoto, esto lo encuentro fascinante. ¿Cómo puede el hipotiroidismo causar síntomas de hipertiroidismo como palpitaciones y sofocos?

Dr. Datis Kharrazian: Los problemas de tiroides se clasifican como hipotiroidismo (tiroides poco activo) e hipertiroidismo (tiroides demasiado activo). El tiroides hiperactivo clásico es la enfermedad de Graves, en la que la actividad del tiroides se incrementa, el metabolismo se incrementa, y se padece de palpitaciones e insomnio. Como las hormonas tiroideas incrementan la actividad celular, estos pacientes sienten ansiedad y tienen mucha energía, como si se hubiesen bebido veinte tazas de café.

En personas con hipotiroidismo lo que ocurre es lo contrario. El metabolismo disminuye, se sienten cansados, no tienen ganas de hacer nada. La mayoría de ellos tienen lo que se conoce como hipotiroidismo de Hashimoto. Este es un proceso autoinmunitario que lentamente destruye la glándula tiroidea. Por el motivo que sea el sistema inmunitario ataca al tiroides como si éste fuera algo ajeno al cuerpo. Pero muchas veces durante la progresión de la enfermedad el paciente presentará síntomas alternos de hipertiroidismo, con palpitaciones e insomnio.

El sistema inmunitario destruye el tejido del tiroides, y como este contiene hormonas, estas se liberan en la sangre, y por eso el metabolismo aumenta y se producen las palpitaciones. Y a continuación se sufre una recaída de la enfermedad autoinmune, volviendo a los síntomas de hipotiroidismo, con depresión, fatiga, estreñimiento, y todo lo demás. Por eso hay una mezcla de “hiper” y “hipo”, donde los síntomas “hiper” vienen del propio proceso de destrucción debido a la autoinmunidad.

Sean Croxton: ¿Puede el proceso autoinmunitario seguir ocurriendo incluso cuando a alguien se le extirpa el tiroides?

Dr. Datis Kharrazian: Si, cuando a alguien le quitan el tiroides es algo parecido a arrancarte un chicle de la suela del zapato. No te lo quitan todo. Una ecografía no es suficientemente sensible como para detectar el tejido que queda. El tiroides está muy cerca del nervio laríngeo y de la tráquea. Así que no pueden arriesgarse a quitarlo todo porque existe demasiado riesgo de que la persona pierda la capacidad de tragar o de hablar. Por eso siempre hay sobras de tejido. La mayoría de las personas a las que les quitan el tiroides tienen una respuesta autoinmune severa, así que su sistema inmunitario va a seguir atacando el tejido sobrante. Por eso mucha gente sigue teniendo síntomas de hipertiroidismo incluso después de que les quiten el tiroides.

Sean Croxton: Interesante. Antes hablabas de pacientes con Hashimoto cuyo médico nunca les hace la prueba, sino que les da medicación. Creo que lo has mencionado antes, pero, ¿qué análisis debería la gente pedirle a su médico si quieren saber si tienen Hashimoto?

Dr. Datis Kharrazian: Esa es una buena pregunta, es algo que todo el mundo debería saber. La mayoría de la gente piensa que tiene una enfermedad de tiroides porque su tiroides ha dejado de funcionar. Pero de hecho lo que sufren es un ataque autoinmune. El análisis más fiable se llama TPO, anticuerpos a la tiroperoxidasa. El otro anticuerpo es el antitiroglobulina. Si se analizan esos anticuerpos y cualquiera de ellos da positivo, entonces eso indica que la persona tiene Hashimoto, que a su vez explica por qué no les funciona la glándula.

Este anticuerpo no se analiza en el modelo médico convencional porque ya sea positivo o negativo, el tratamiento va a ser el mismo. Tengas o no tengas Hashimoto te van a dar el mismo tratamiento, que es una fuente de T4. Pero estas personas no se dan cuenta de que padecen una enfermedad autoinmune, y los estudios muestran que más de la mitad de ellos tienen anticuerpos contra otros tejidos del cuerpo. Pero no se dan cuenta de que lo suyo no es un problema endocrino, y de que la solución sencilla de tomar una hormona para controlar sus síntomas no es suficiente porque tienen una enfermedad autoinmune de fondo, tomen o no tomen hormonas tiroideas.

Sean Croxton: Y esa enfermedad autoinmune no está siendo tratada de ninguna manera, lo que está claro que puede ser un problema. Una cosa que me sorprendió muchísimo mientras leía tu libro fue que suplementar con yodo puede hacer que las cosas empeoren si se tiene Hashimoto. ¿Cómo va eso?

Dr. Datis Kharrazian: Este es un problema que ha causado mucha frustración a muchas personas que intentan tratar el tiroides con yodo. Los estudios son muy claros a este respecto. En mi página web thyroidbook.com tengo información que he incluido en mi boletín, a medida que voy revisando los artículos que se publican sobre este tema. El yodo es muy importante para la función de la glándula tiroides, estimula una enzima que se llama TPO. Sin embargo, con Hashimoto lo que tenemos son anticuerpos contra la TPO. Cuando esta gente toma yodo lo que hace es agravar su autoinmunidad. Hay artículos y artículos que muestran que cuando alguien con Hashimoto toma yodo lo que hacen es aumentar la inflamación de su glándula tiroidea.

Algunos sufren una tiroiditis en toda regla, volviéndose hiperactivos, mientras que otros sencillamente padecen una inflamación suave. Algunas personas si que tienen una deficiencia de yodo que les produce hipotiroidismo, pero son casos bastante raros en Estados Unidos hoy en día. La razón más habitual del hipotiroidismo es Hashimoto. Los estudios muestran que el 90% de las personas con hipotiroidismo tienen Hashimoto. Pero como no lo conocen, leen un libro sobre nutrición que les dice que tienen que tomar yodo. Y cuando lo toman esto estimula la TPO, el sistema inmunitario ataca a la TPO, y ahí es cuando sufren una recaída. Este es uno de los aspectos más confusos de las enfermedades de tiroides. Mucha gente se pone peor por tomar yodo. Están asumiendo que el tiroides no les funciona porque tienen una deficiencia en yodo, pero si lo que tienen es un trastorno autoinmune, y la mayoría lo tienen, entonces tomar yodo puede ser devastador.

Sean Croxton: Si, mucha gente necesita enterarse de eso. Yo mismo en el pasado les he recomendado a mis pacientes que tomaran yodo para el tiroides. Es un dato muy importante que se puede entontrar en tu libro.

Dr. Datis Kharrazian: Yo hice lo mismo. No se conoce, pero las investigaciones dicen lo que dicen, y tenemos que seguirlas, y escuchar lo que nos cuentan los pacientes.

Sean Croxton: Tenemos que ser abiertos de mente, esa es la clave. Tengo a un par de personas esperando para hacer preguntas, llegaremos a ellas en unos diez minutos. Hablemos un poco del gluten y su relación con Hashimoto. ¿Cómo se conectan entre si?

Dr. Datis Kharrazian: Hay artículos y artículos que hablan de la sensibilidad al gluten, la intolerancia al gluten, la enfermedad celíaca y el hipotiroidismo de Hashimoto. Básicamente, si alguien es diagnosticado con Hashimoto, no hay razón para que sigan exponiéndose al gluten. El gluten provoca recaídas, algunos estudios han mostrado incluso que la reacción puede durar hasta seis u ocho meses después de una sola exposición. Por eso algunas personas prueban a dejar el gluten durante una semana y si no se encuentran claramente mejor asumen que pueden consumir gluten. Es un gran error. Una persona con una enfermedad de tiroides no debería consumir gluten.

Uno de los errores más comunes que la gente comete es que piensan que solo necesitan llevar una dieta sin gluten si tienen la enfermedad celíaca. Pero ahora sabemos que muchas personas pueden tener una respuesta al gluten perjudicial para el tiroides sin ser celiacos. No tienen por qué sufrir daños en el intestino para tener un problema con el gluten. Así que ya sea por tener la enfermedad celíaca o por tener anticuerpos al gluten, o intolerancias alimenticias, o alergias al gluten, no importa. Si quieren tener la oportunidad de recuperarse necesitan dejar de consumirlo.

 Sean Croxton: ¿Tiene algo que ver con la identidad errónea?

Dr. Datis Kharrazian: ¿Identificación errónea de qué, Sean?

Sean Croxton: Me refiero al mimetismo molecular.

Dr. Datis Kharrazian: Vamos a ver. El problema del gluten y la gliadina es mucho más complejo de lo que pensamos. En los análisis que se hacen ahora lo único que se busca son anticuerpos a un isótopo de la gliadina, el isótopo alfa. Pero si nos fijamos en el compuesto del gluten, vemos que puede ser descompuesto en gliadina alfa, beta, omega o delta. También se descompone en glutenina, en aglutinina de germen de trigo, y en gliadina deamidada. Hay diferentes subtipos de gliadina. Las investigaciones están mostrando que no estamos analizando todas las posibles sensibilidades al gluten. Solo estamos buscando la respuesta correspondiente a la enfermedad celiaca. Las personas que tienen Hashimoto puede que no tengan el anticuerpo al subtipo de gliadina que se está analizando.

Los anticuerpos contra la transglutaminasa son una de las maneras de identificar la enfermedad celíaca. Si tienes anticuerpos contra la transglutaminasa intestinal entonces sufres un daño en el intestino. Pero por ejemplo los anticuerpos contra la transglutaminasa 6 no afectan al intestino, afectan al cerebro. Algunas personas al exponerse al gluten van a sufrir daños en el cerebro sin ni siquiera afectar al intestino. También hay un tipo de transglutaminasa de la piel, y todo tipo de variaciones.

No estoy seguro de que el mimetismo molecular sea el mecanismo, es posible que juegue un papel, y algunas teorías parecen indicarlo, pero todavía necesitamos entenderlo mejor. Yo creo que tiene que ver con que existen distintas respuestas a los distintos subtipos y a los isótopos de la gliadina.

Sean Croxton: Con eso en mente, en general, ¿debería todo aquél que tenga Hashimoto hacerse un análisis de celiaquía, o debería dejar de comer gluten sin más?

Dr. Datis Kharrazian: No deberían tomar gluten pero al mismo tiempo deberían hacerse el análisis porque les interesa saber si la autoinmunidad se ha infiltrado también en los intestinos. Porque eso podría conducir a un estado de anemia o a otros problemas. Si alguien con un problema de tiroides insiste en seguir comiendo gluten, básicamente están yendo en la dirección equivocada. No se qué es lo que necesitan para darse cuenta, pero tienen que dejar de comer gluten.

Sean Croxton: Me alegro de que hayas mencionado el tema de la anemia, y quiero que lo retomemos más adelante, porque es un aspecto clave.

¡No os perdáis la segunda parte!

imagesSean Croxton es el fundador de Underground Wellness. Licenciado por la Universidad de San Diego en Kinesiología, trabaja como entrenador personal y además es un prolífico blogger. Su canal de videos en youtube es uno de los más exitosos en el apartado de salud y bienestar. En su programa de Blog Talk Radio Sean entrevista a expertos en nutrición y salud, con énfasis en descubrir cuál es el origen de las enfermedades.

Nota: Esta es una traducción de una entrevista entre Sean Croxton y el doctor Datis Kharrazian que tuvo lugar el 18 de agosto de 2010. Ni Sean Croxton ni el Dr. Kharrazian tienen ninguna afiliación con Blog Disidente.
Note: This is a translation of an interview carried out between Sean Croxton and Dr. Datis Kharrazian on August 18th 2010. Sean Croxton and Dr. Kharrazian do not have a relationship with Blog Disidente.

http://blogdisidente.com/2013/10/01/entrevista-con-el-doctor-datis-kharrazian-por-que-tengo-sintomas-relacionados-con-el-tiroides-parte-1/

Entrevista con el doctor Datis Kharrazian: ¿Por qué tengo síntomas relacionados con el tiroides?, parte 1

Entrevista con el doctor Datis Kharrazian: ¿Por qué tengo síntomas relacionados con el tiroides?, parte 2

Entrevista con el doctor Datis Kharrazian: ¿Por qué tengo síntomas relacionados con el tiroides?, parte 3

Q & A con el doctor Datis Kharrazian

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